Pasado ya el primer círculo, limbo bonus de regalo a los filósofos, nuestros héroes, Dante y Virgilio bajan al segundo círculo. Allí se encuentran con el juez del infierno Minos, que va mandando a la gente a donde le toca según sus pecados. No se donde me tocaría ir a mí que los he cometido muchos y distintos. El segundo es el círculo de los amantes, de la lujuria y la lascivia. Aquí Dante pone a vivir a Dido, Cleopatra, Elena, y a casi todas las bandidas de la historia y la mitología. También a Paris y, sorprendentemente, a Aquiles. ¿En serio? La Ilíada es un canto a "la cólera del pélida" y lo pone en el infierno del amor, al más iracundo de los aqueos. Cierto es que tomó las armas por Patroclo y fue a romper todo. Igualmente pido VAR, que Minos revise esta condena. En este circulo Dante tira un intento de facto: No hay mayor dolor que acordarse del tiempo feliz en la miseria. No podría estar más en desacuerdo. El recuerdo de lo bello es un gran consuelo y un b...
Entregá el Daimón
El Fausto y la Divina Comedia comentadas por un filósofo y un psicólogo